Universitat Oberta de Catalunya

Festival OFFF: Hacia un cambio de modelo – Parte III

Parte III: James Victore, John Maeda y Takagi Masakatsu

Dos pesos pesados de la informática y el diseño impartieron sendas conferencias durante la última jornada de OFFF 2007. Se trata del diseñador afincado en Nueva York, James Victore, cuyos trabajos reflejaron un interés más político, y John Maeda, profesor del Media Lab de Massachussets Institute of Technology (MIT), quien expuso las ideas desarrolladas en su último libro, Las leyes de la simplicidad. La charla magistral de Maeda está disponible en la web para todos aquellos interesados que quieran verla. Asimismo como sorpresa del festival, los organizadores anunciaron la presentación del artista japonés, Takagi Masakatsu. Este músico ofreció en directo un concierto de piano acompañándose de bases electrónicas y tres pantallas de vídeo.

James Victore

Hubo una frase que Victore repitió varias veces a lo largo de su charla: «We give our power away too easily», que puede ser traducida como «Regalamos nuestro poder con demasiada facilidad». Y es que esta frase venida de un neoyorquino con acento italoamericano y que suelta cada dos por tres la palabra fuckin’ contra Bush o contra quien le toque las narices puede resultar provocadora. Especialmente en el sector del diseño gráfico, cada vez más dominado por el marketing y por la inseguridad de los estudios en perder clientes.

Victore se definió a sí mismo como un soñador, quien todavía cree que el diseño puede cambiar el mundo. La regla número uno que aplica en su estudio es trabajar duro para divertirse. Manifestó que su objetivo es llevar el diseño hasta límites que nadie lo ha hecho. Su meta es inventar y sorprenderse a sí mismo. La clave está, según Victore, en trabajar con compañeros y no con clientes. La diferencia entre unos y otros radica en la confianza que los primeros depositan en sus trabajos y -no hay que pecar de ingenuos- en que tengan bastante dinero para llevarlos a cabo.

Las influencias de Victore echan raíces en la estética sucia (rubbish) de Nueva York: tatuajes, graffitis y piercings. En su charla comentó que uno de los artistas que le inspiran en la actualidad es el inglés Banksy, un graffitero de quien pocos conocen su nombre verdadero y quien ha realizado trabajos para Puma y MTV. Sin embargo manifestó que una y otra vez vuelve a la música: Bob Marley, Neil Young y Johny Cash son los músicos que le recuerdan que debe mantenerse fiel en lo que cree.

Esta visión del diseño se refleja en los trabajos que Victore ha realizado para distintos clientes, como la revista dominical del New York Times, Aveda, Amnistía Internacional, la popular marca de tablas de surf, Lost, o la de coches de juguete, Hot Wheels. Y es la misma que quiere impartir a sus alumnos de la School of Visual Arts de Nueva York, el centro de enseñanza en el que fue expulsado como estudiante y en el que desde hace algunos años trabaja como profesor.

Al presenciar la charla de Victore, lo primero que viene a la cabeza es de dónde saca el tiempo este diseñador para trabajar. Se declaró un apasionado de su esposa, su hijo, del surfing, de los coches antiguos y las motocicletas. Además se levanta a las cinco de la mañana para leer y escribir. Tal vez su método consiste en estas declaraciones que concedió a la revista Step Inside Design: «Si quieres amor, atención y aprecio, entonces debes dar amor, atención y aprecio. Necesitas trasladarlo a tu trabajo. Pienso que esto es lo que separa la gran obra de la multitud».

John Maeda

John Maeda es un reconocido diseñador, «artista visual», experto en informática y profesor del Media Lab del MIT. Maeda reivindica el concepto de simplicidad en la era digital. Este informático parte de una postura en la que el ordenador más que una herramienta es un material de trabajo. Manifestó que se siente frustrado por los ordenadores y la tecnología porque poco a poco están destruyendo nuestra imaginación y teme que los seres humanos nos quedemos estancados.

Maeda defiende la figura de los «tecnólogos humanistas». En su charla mencionó a sus maestros: los diseñadores Paul Rand e Ikko Tanaka. «Ellos son los que nos humanizan, son buenos ejemplos a seguir y estoy muy agradecidos con ellos», manifestó. Pero más allá de estas influencias, Maeda parte de la observación de detalles y estructuras en la vida cotidiana. Son estas mismas imágenes las que le sirven como material para sus ideas sobre la simplicidad y la complejidad en la era digital.

Una anécdota que contó Maeda en la introducción de su charla nos ayuda a entender por qué trabaja en sus conferencias sobre ideas y no sobre su obra, que por cierto es bastante extensa y en la que destacan los trabajos realizados para compañías como Shiseido y Seibu. Él contó que luego de una conferencia que impartió en Los Ángeles, un ilustrador se le acercó y le murmuró: «Tu trabajo es tan vacío». Maeda, en tono jocoso, manifestó que esto le pareció devastador y que desde ese momento le gusta mostrar en sus conferencias ideas que toma de la vida cotidiana y las cuales dependen de su estado anímico.

Maeda presentó en Barcelona su libro titulado «Las leyes de la simplicidad». Se trata de una obra en la que desarrolla las diez leyes que sintetizan este concepto. Mediante unos ejemplos tomados de la vida real, este profesor simplificó en una frase este concepto: «Simplicidad es vivir la vida con mayor placer y menos dolor». Amante de las instantáneas, Maeda manifestó que en la vida hay muchas cosas por ver, pero muy poco tiempo para verlo todo.

Mediante unos gráficos mostró cómo las capacidades cognitivas y físicas del ser humano van disminuyendo conforme se viven más años. Pero con el tiempo, la persona sólo gana en una cosa y es en sabiduría. Esta se basa en compartir, mantener relaciones, tener amigos y discutir. Además de la sabiduría, Maeda señaló que la creatividad es algo que debemos preservar en este mundo y que será un elemento clave en el siglo XXI.

Takagi Masakatsu

Masakatsu es un músico y video artista japonés quien ha sido una de las estrellas de las tres últimas giras mundiales del festival Resfest. Ha participado en la edición 2003 del festival Sónar y en 2004 presentó su trabajo en el Fórum en Barcelona. La revista Res le mencionó en su selección anual como uno de los diez mejores artistas emergentes que ejercerán una gran influencia en el mundo del cine, el vídeo, el diseño, la publicidad, la música y el arte multimedia, en general.

En la última edición del OFFF, este artista polifacético se hizo acompañar de un piano, bases electrónicas y tres pantallas de vídeo. El concierto de Masakatsu se basó en la interacción entre música y vídeo. Sus piezas musicales rondaron los tres minutos y en ellas se aprecia el intento de conseguir una línea narrativa y la creación de sensaciones. Su obra me recordó, en algunos momentos, al pase de películas mudas que a menudo se puede ver en la Filmoteca de Cataluña.

Un ejemplo de la técnica de Masakatsu fue un vídeo en el se puede apreciar a una niña jugando en un columpio. Poco a poco, la imagen de la niña se difumina y va dando paso a una especie de lienzo, en el que el artista va dibujando relieves a través de la música y el movimiento de la imagen. El rostro de la niña aparece y desaparece como si el músico jugase con el ritmo de las olas del mar. Más que un artista visual, Masaktasu se puede definir como un pintor. Y como tal refleja – en algunos momentos más que en otros- las obsesiones que vienen a su cabeza durante el proceso creativo de estas piezas audiovisuales. El concierto de Masakatsu fue interesante porque estimula a reflexionar cómo se ha transformado el tratamiento de la imagen desde del cine mudo hasta la creación digital.

Introducción (César Córcoles)

Parte I: Mario Klingemann, Stamen Design y Robert Hodgin (César Córcoles)

Parte II: Onclick, NoDomain, Joshua Davis vs. Neville Brody y Graffiti Research Lab (Carlos Albaladejo)


Cita recomendada: RODRÍGUEZ, René. Festival OFFF: Hacia un cambio de modelo – Parte III. Mosaic [en línea], mayo 2007, no. 57. ISSN: 1696-3296. DOI: https://doi.org/10.7238/m.n57.0723.