Universitat Oberta de Catalunya

Intentando tocar físicamente la red para ser conscientes de nuestra relación con ella

Desde que nos conocemos dentro de la red, es decir, desde que somos más o menos conscientes de que parte de nuestra actividad cognitiva ya está plenamente apoyada en los diferentes servicios y herramientas de la red, incluidas las interfaces desde las que nos conectamos, el positivismo “marketiniano” de la llegada de internet a nuestras vidas se ha ido diluyendo entre todo tipo de problemáticas relativas a cómo transitan y dónde acaban los datos que proporcionamos para recibir las “respuestas” esperadas.

Mucha de esa ingenuidad perdida se debe al uso secundario que las empresas que sostienen la infraestructura de esas “máquinas de apoyo” hacen de toda esa ingente cantidad de datos que se generan. Por resumir solo algunas de las principales fuentes de nuestros problemas actuales como usuarias en internet.

A continuación paso a describir algunos ejemplos funcionales sobre cómo a lo largo de estos últimos años de nuestra madurez colectiva en internet y como estudio, he/hemos ido intentando abordar estas problemáticas de la red, especulando, diseñando y finalmente produciendo con más o menos éxito y dentro de un contexto artístico, diversos prototipos funcionales a medio camino entre el presente y la ficción, entre el ejercicio escultórico, el diseño industrial y nuestra relación doméstica con todos los dispositivos permanentemente conectados a la infraestructura.

TDRM

Pensando sobre cómo ese apoyo cognitivo y volcado de datos podría ser modificado en el tiempo por estas máquinas y cómo posiblemente esto afectaría a la recuperación de nuestra memoria, nació uno de mis primeros proyectos/prototipos para, digamos, “pensar la red”: Tokio: Digital reconstructive memory.

Cuando, en ocasiones, recordamos brevemente algunos momentos para explicarle una situación vivida a alguien, entra en juego el propio proceso de reconstrucción de aquellos hechos pasados, siendo imposible disociar lo vivido con cierta visión sesgada de lo ocurrido realmente. Pues bien, partiendo de ese supuesto y mediante el desarrollo de un pequeño software embebido en un dispositivo, desarrollé un pequeño “reproductor de paseos vividos” en los que uso coordenadas GPS grabadas, como peticiones al servicio de Google Street View, en un loop continuo y randomizando en cada vuelta al recorrido, cambiando el punto de vista con el que había previamente recogido esos datos.

Añadiendo, entonces, las coordenadas de varios largos paseos que realicé por la ciudad de Tokio años atrás, logré reconocer e incluso recordar los lugares, imaginarme los olores, etc (tan diferentes para nuestra cultura occidental) y pensaba en las implicaciones de que sea un software quien, mediante órdenes programadas previamente por otros, recupere nuestros recuerdos a través de los datos que volcamos en la red. Son muchas las preguntas sobre los posibles sesgos, la manipulación del pasado y la dependencia de la infraestructura privada que surgían a través de la visualización anodina de que aquellas imágenes que como flashes, iban alimentando el recuerdo real de aquellos paseos.

Link vídeo: https://vimeo.com/163795556

Tokio: Digital reconstructive memory.

THERO

Más tarde y gracias a resultar ganadores de la convocatoria NEXT THINGS, que LABoral centro de arte y Telefónica I+D ofrecían bajo un inspirador lema para pensar la red: “Visible”. De esta manera pude, junto a Ángeles Angulo, diseñar y crear otro dispositivo de 0, donde investigar y reflejar todas las fases y ansiedades resultantes de nuestro uso actual de internet en un entorno domestico.

Para ello pensamos en crear una escultura (cercana a la idea de Talismán), que de alguna manera sirviera de paso de entrada y salida de todas nuestras conexiones, así como contenedor de todos nuestros datos generados en ellas. Un contenedor escultórico de nuestra intimidad. También, teniendo presente la idea de volver todo ese control de nuestra navegación  “físico”. Desde su propio peso hasta en su manejo, con la idea (según nuestras primeras intuiciones) de que las decisiones sobre el software, rara vez se somatizan  como sí lo hacen nuestras acciones físicas.

Por otro lado, y como tercer concepto, nos propusimos la búsqueda de soluciones, siempre a nivel de “prototipo para pensar”, para el anonimato y la visibilidad de nuestra navegación. ¿Y si esos movimientos físicos que sí  somos capaces de somatizar, pueden modificar el modo en el que usamos la red? ¿Y si el hecho de conocer cómo funciona, cómo se ensambla y cómo se manejan tus datos, nos sirve para  confiar y entender cómo funciona la red y sus interfaces, a mayor escala? ¿Y si tomamos la decisión de no conectarnos? ¿Podemos realizar este tipo de acciones simples con la suficiente confianza y consciencia de que se realizarán?

Final y básicamente lo que diseñamos/desarrollamos/construimos con todo tipo de herramientas de fabricación digital, fue un router en el que intentamos reflejar todas las preguntas y situaciones descritas, desde un punto de vista especulativo pero totalmente funcional. Especulativo porque algunas de las implementaciones no son precisamente intuitivas, no son un fruto del diseño para el uso popular de una interface. Son algo más parecido a un objeto sin referencia anterior al que nos enfrentamos por primera vez y tenemos que ir aprendiendo poco a poco cómo se maneja.

También es un objeto sólido, un tratamiento desde un primer momento artístico que contiene un complejo desarrollo en su interior y refleja conceptualmente todas las preguntas antes descritas y muchas otras resultantes del propio proceso. Además podemos probarlo, comprobar qué ocurre cuando convivimos con él y además, cuán conscientes somos sobre todo lo que ocurre entre la red y nuestro propio terminal, partiendo de un objeto físico.

Link vídeo: https://vimeo.com/207179253

THERO.

Clickbaitcounter

Cuando tuvimos la oportunidad de desarrollar Clickbaitcounter, estaba bastante obsesionado de nuevo en cómo visualizar fenómenos más o menos ocultos con los que habitualmente convivimos en la red. Como el propio de la pieza indica, decidí buscar alguna estrategia sencilla para cuantificar la cantidad de potenciales amenazas que cercanamente o directamente se podrían catalogar como “Clickbait”. Para quien no esté habituado al termino, hablamos de “Clickbait” cuando en cualquier medio digital, intentan llamarnos la atención con el fin de generar visitas (y por tanto rendimiento económico para el medio) a base de llamativos titulares o imágenes impactantes, generalmente poco éticos o directamente grotescos.

Para ello, imaginé como podría ser un router que visualizara físicamente estas potenciales amenazas y cómo su morfología (una especie de aguijón móvil que sale de su caparazón) podría directamente reflejar su cometido, tal como una determinada necesidad biológica de un ser vivo, acaban derivando evolutivamente en el desarrollo de un miembro, herramienta o estrategia que le ayuda a realizar esas tareas y seguir viviendo en las condiciones y entorno en el que se encuentra. De esta manera, diseñé básicamente un router con aspecto de criatura del precámbrico (actualizada a los materiales de ahora) que lleva dentro un software opensource usado habitualmente para detectar y bloquear publicidad.

Simplemente adapte el software para que alertara de una serie de listas que varias comunidades en internet han ido desarrollando con el fin de protejerse de los Clickbaits, fakeNews y otra serie de publicidad no deseada. Obviamente, es muy complicado ahondar en una detección inteligente de este tipo de noticias, ya que requeriría de potentes algoritmos para detectar imágenes y sentido a los titulares, quizás con algún tipo de inteligencia artificial. Pero todo el mundo que conoce un poco el tema, sabe que es muy difícil tener gran eficiencia intentando desarrollar y aprender algoritmos que detecten o manejen la intuición humana con eficiencia, por lo tanto y como primera prueba, una directa detección de amenazas en base a listas ya da una buena muestra de lo que nos podemos encontrar con una simple visita a nuestros periódicos más conocidos.

Como conclusión general, creo que desde la práctica artística vinculada al uso de tecnología, existe un campo creativo interesante de pura experimentación con la ingeniería y la infraestructura, que puede incluso recoger el testigo Físico de todas aquellas prácticas que remezclarón artísticamente la web en sus tempranos años. Pensarnos en la red de una manera libre, desde interfaz y creativamente, trabajar, aprender y visibilizar  todas las capas implicadas en nuestra relación con internet a través de objetos diseñados con la misma tecnología y técnicas que sostienen la propia red. Crear para pensar desde un punto de vista de la propia experiencia.

Link vídeo: https://www.instagram.com/p/BhP9_8BHdqh/

Clickbaitcounter.

Enlaces relacionados

Algunos ejemplos diversos sobre la problemática de los datos, privacidad, convivencia con interfaces conectadas, etc.

https://vimeo.com/249633335

https://www.nytimes.com/interactive/2018/06/21/opinion/sunday/facebook-patents-privacy.html

https://www.eldiario.es/tecnologia/asistente-domestico-Google-conversaciones-permiso_0_696780441.html

https://www.theguardian.com/technology/2017/mar/14/we-vibe-vibrator-tracking-users-sexual-habits

https://anonhq.com/photographer-proves-end-of-privacy-is-here-through-photos-that-will-blow-your-mind/

Acerca del autor

Román Torre Sánchez (Asturias, 1978), ha trabajado conceptualizando, realizando y colaborando en todo tipo de producciones artísticas y tecnológicas de todos los tamaños, desde pequeños dispositivos conectados a internet a producciones visuales en escena, como espectáculos de danza u óperas. 

Ha presentado su trabajo en LABoral centro de arte en Gijón (Lifefloor 2008-2012 | LA ZONA 2018), Reina Sofía y Matadero en Madrid (Avatar* 2010) o Mercat de les Flors en Barcelona (Principios Opuestos 2012 - RESET 2016). También ha realizado colaboraciones con otros artistas en diferentes instituciones, museos o teatros de países como Egipto (El Cairo -Lifefloor 2008), Portugal, Colombia, Argentina, Chile, Eslovenia, Francia, UK (Avatar* 2009-2013), Japón (Tokio - Oriestada/La Fura dels Baus 2012) , Alemania (Munich, Colonia - Babylon/La Fura dels Baus - 2012), USA (NY, THERO – 2016) o Bulgaria (THERO - 2018).

Deja un comentario