Universitat Oberta de Catalunya

Bienal Ciudad y Ciencia

En la primera edición de la Bienal Ciudad y Ciencia, celebrada en Barcelona del 7 al 11 de febrero, tuvieron lugar casi un centenar de actos científicos, repartidos en una sesentena de equipamientos de la ciudad. La finalidad de estos actos era abordar los grandes retos del siglo xxi. El envejecimiento de la población, el cambio climático, la digitalización o la movilidad sostenible fueron algunos de los temas que protagonizaron su programa, todos ellos enmarcados por un propósito común: acercar la comunidad científica e investigadora a la ciudadanía. Entre los nombres que formaban parte del programa destacan el profesor Morgan Mitchell, el nobel de Física Jerome Isaac Friedman, la nobel de Química Ada E. Yonath o la exaustronauta de la NASA, Ellen S. Baker.

Fueron muchas las actividades del programa que pusieron de relieve la colaboración entre la ciencia y otros campos como el de la tecnología o las artes. En efecto, alentar el trabajo interdisciplinario ha sido el eje transversal de esta primera edición, comisariada por Pau Alsina, José Ramon Calvo, Sònia Fernández-Vidal, Núria Montserrat, Josep Perelló, Ricard Solé y Irma Vilà.

Cartel de la primera Bienal Ciudad y Ciencia celebrado en Barcelona del 7 al 11 de febrero.

¿Qué relación existe entre ciencia, arte y sociedad?

Hay muchas preguntas que se nos plantean sobre la colaboración de la ciencia con el arte: ¿son compatibles los procedimientos creativos de ambos?, ¿qué limitaciones tiene la ciencia que el arte pueda complementar o viceversa? Dentro del programa de la Bienal, el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCBacogió dos actos que cabe destacar: «Artistas en los laboratorios» y «Debate de arte y ciencia», que abordaron estas cuestiones y otras a partir de casos reales.

El primer acto, “Artistas en los laboratorios” contó con la presencia del director del centro de producción e investigación de artes visuales Hangar de Barcelona, Lluís Nacenta, y de la directora del departamento de arte de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN), Mónica BelloAmbos ponentes expusieron casos singulares que sin duda ilustraron cómo el arte y la ciencia pueden ser dos disciplinas que, aunando esfuerzos, son capaces de resolver dudas. De hecho, hicieron dudar a más de una de las personas presentes sobre los límites interdisciplinarios de la investigación experimental.

Mesa redonda «Artistas en los laboratorios» con los participantes Tere Badia, Mónica Bello y Lluís Nacenta.

Nacenta nos contó el proyecto de la artista eslovena Maja Smrekarque usó la autoexperimentación para cuestionar la relación entre mundo animal y humano. Smrekar fecundó su propio óvulo con una célula de grasa canina para cuestionar la visión antropocentrista del mundo. Por su parte, Mónica Bello relató cómo distintos artistas realizaron en el CERN una instalación de sonido en la que el movimiento de las partículas se traducía a sonido, así se ofrecía una herramienta innovadora para visualizar estos datos científicos.

A pesar del éxito de dichos proyectos, ambos expertos recalcaron que la interrelación entre arte y ciencia no siempre ha sido un proceso sencillo, y que aún hoy a menudo resulta una tarea entorpecida por los límites disciplinarios establecidos en el sistema educativo.

La segunda conferencia, “Debate de arte y ciencia”, reunió al reputado teórico de arte y diseño Gunalan Nadarajan, la bioartista portuguesa Marta de Menezes y a la doctora en Teoría de Medios de Comunicación Ingeborg Reichle, que nos contaron su visión sobre la hibridación entre arte y ciencia. Nadarajan teorizó sobre el concepto de autoexperimentación como forma de curiosidad y como herramienta para entender el mundo. Según él, el cambio de paradigma entre la observación y la experimentación supone una evolución que está representando «un giro creativo en la historia de la ciencia y del arte».

Intervención de Gunalan Nadarajan en el Debate «Debate de Arte y Ciencia».

Marta de Menezes expuso su proyecto “Immortality for Two”. Este trabajo tomaba como punto de partida la modificación genética con células cancerígenas, en su propio cuerpo y en el de su marido, con el objeto de hallar células inmortales.

La doctora Reichle trató la relevancia que tiene el papel de la tecnología de la información en el estudio de la biología. Ya que, según ella, el amplio espectro de medios visuales no «solamente sirve para comentar el funcionamiento de nuestros cuerpos, sino que también representa su propia forma de investigación y producción de conocimiento acerca de la naturaleza del hombre».

El debate evidenció que la interconexión entre distintas áreas de conocimiento es una tendencia con mucho recorrido en el campo de la investigación. Este diálogo interdisciplinario permite cuestionar las premisas clásicas a las que a veces está sujeta la ciencia, además de mejorar el aprendizaje y las habilidades para trabajar con conceptos y abstracciones. En definitiva, la hibridación enriquece los paradigmas de conocimiento humano.

Una Bienal paritaria

Los comisarios también reivindicaron un enfoque feminista en la Bienal, visibilizando a las mujeres científicas y replanteando la ciencia con una perspectiva de género.

Conferencia de «Future Flora: celebrando la biofília femenina» con Giulia Tomasello en La Pedrera.

Uno de los actos protagonizados por mujeres fue “Future Flora: celebrando la biofília femenina”, que tuvo lugar en La Pedrera y estuvo a cargo de la diseñadora Giulia Tomasello y la científica Carme CarriónSu conferencia estableció una conexión entre el diseño y la innovación tecnológica, planteando los posibles beneficios para el cuerpo humano de incorporar la presencia de microbios y bacterias en determinados materiales textiles, en otras palabras: convertir la ropa en un ecosistema beneficioso para la flora cutánea.

Otra de las actividades proyectada bajo esta mirada ha sido la «Serie Harmónica«, ciclo de tres diálogos organizado en el Centro Cívico Vil·la Urània que se inauguró coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer y de la Niña en la Ciencia. La primera sesión contó con la presencia únicamente de ponentes femeninas: la filósofa Marina Garcés, la artista Joana Moll, la artista Mónica Rikić y la científica experta en robótica Júlia Borràsque también debatieron cómo pensar colectivamente y desde distintos campos de investigación algunos de los retos de los individuos y de la sociedad.

Primera sesión de la «Serie Harmónica» con la intervención de Joana Moll y Marina Garcés.
Primera sesión de la «Serie Harmónica» con la intervención de Mónica Rikic y Júlia Borràs.

Las fronteras y los límites del conocimiento centraron el segundo debate llevado a cabo por los artistas Andy Gracie y Roc Parés, y las doctoras Carme Jordi —especializada en física— y Núria Vergés —especializada en sociedad de la información y del conocimiento—. Gracie y Jordi expusieron distintos casos relacionados con la astrobiología y la astronomía, mientras que Parés y Vergés expusieron una conversación entorno al arte contemporáneo, nuevas tecnologías y género.

Segunda sesión de la «Serie Harmónica» con la intervención de Carme Jordi y Andy Gracie.
Segunda sesión de la «Serie Harmónica» con la intervención de Roc Parés y Núria Vergés.

El ciclo se cerró con la colaboración de la artista visual Alba G. Corral y la doctora en Lógica Matemática Maria Antònia Huertasquienes analizaron el papel que juega el lenguaje de nuestros tiempos, que no es otro que el de los códigos matemáticos. Por otro lado, el director de orquesta José Manuel Berenguer y la doctora en Información y Óptica Cuántica Sònia Fernández-Vidal trataron sobre la física cuántica y analizaron los papeles que está emprendiendo la ciencia en la actualidad.

Tercera sesión de la «Serie Harmónica» con la intervención de Alba G. Corral y Maria Antonia Huertas.
Tercera sesión de la «Serie Harmónica» con la intervención de Sònia Fernández-Vidal y José Manuel Berenguer.

La ciudad, un espacio para acercar la ciencia

Probablemente muchos —quizás bastantes— fuimos los ciudadanos que acudimos a la Bienal con sed de conocer un poco más de cerca el papel de la ciencia en la sociedad, ya que, si bien es cierto que los avances científicos despiertan gran asombro entre la población, aún hoy nos cuesta entender el cómo y el porqué de dichos avances. Y es que la relación bidireccional entre ciencia y sociedad necesita aún de intervenciones que reparen esta desconexión con iniciativas como las de la Bienal.

Como ha quedado reflejado en su programa, el futuro pasa por diluir las fronteras entre disciplinas. Y es que, si bien es cierto que la ciencia forma parte del conocimiento que lo envuelve todo, también lo es que la colaboración entre disciplinas propone un escenario todavía más enriquecedor. Y, en este nuevo paradigma, la ciudad es el terreno propicio para que puedan establecerse sinergias asociativas y afrontar los retos que nos plantea el siglo xxi.

Enlaces relacionados

Mesa redonda «Artistas en los laboratorios» con Mónica Bello y Lluís Nacenta, moderada por Tere Badia.

Debate «Arte y Ciencia», con Gunalan Nadarajan, Marta de Menezes y Ingeborg Reichle, y moderada por Pau Alsina.

Presentación de la segunda sesión «Seria Harmónica».

Segunda sesión de la «Serie Harmónica». Diálogo de arte y ciencia con Andy Gracie y Carme Jordi.

Segunda sesión de la «Serie Harmónica». Diálogo de arte y ciencia con Roc Parés y Núria Vergés.

Tercera sesión de la «Serie Harmónica». Diálogo de arte y ciencia con Alba G. Corral y Maria Antonia Huertas.

Tercera sesión de la «Serie Harmónica». Diálogo de arte y ciencia con Sònia Fernández-Vidal y José Manuel Berenguer.


Cita recomendada: ANFRUNS, Isaac. Bienal Ciudad y Ciencia. Mosaic [en línea], marzo 2019, no. 169. ISSN: 1696-3296. DOI: https://doi.org/10.7238/m.n169.1920.

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