Universitat Oberta de Catalunya

La Orquesta de Portátiles de la ESMUC

Este artículo presenta una formación instrumental un tanto inédita en nuestro país, la Orquesta de Portátiles de la ESMUC. Pronto hará unos 4 años desde que el Departamento de Sonología de la Escuela Superior de Música de Cataluña (ESMUC) vió la necesidad de crear, desde una institución académica como un conservatorio superior, una formación instrumental específica que sirviera para fortalecer los lazos entre la creación musical e interpretación con ordenadores y la investigación más tecnológica que se cuece en las universidades.

¿En qué consiste?

La orquesta de portátiles de la ESMUC está formada por un número variable de intérpretes, entre 8 y 12. Algunos de ellos son músicos intérpretes de instrumentos tradicionales. Otros son programadores informáticos. Existe un director que se encarga de proponer las piezas que se tocarán, y de dirigir la interpretación en los conciertos. No hay partituras, solo algorismos que se usan para improvisar, según el contexto del concierto, modificando sus parámetros a tiempo real. Algunas veces se usa solo el sonido sintetizado por los ordenadores, conectados a través de la red, mientras que otras veces se inyectan sonidos más acústicos al sistema para procesarlos.

Pero esta es la configuración de una orquesta de portátiles en concreto. No es la única. Tampoco es nueva. A continuación, proponemos un resumen del recorrido de las orquestas de portátiles para entender como se ha llegado a la configuración propuesta.

¿Tocar con ordenadores?

Que los ordenadores tienen aplicaciones musicales que pueden ir más allá de la grabación y producción musical es incuestionable. Pero cabe resaltar que las primeras aplicaciones musicales de las computadoras fueron la generación de nuevos timbres y estructuras musicales. A partir de los años ochenta, cuando la potencla de cálculo fue suficiente, el uso de ordenadores llegó a los estudios doméstocos y profesionales.

Centrándonos en las orquestas de portátiles, uno de los precedentes históricos mas relevantes seria la californiana Liga de Compositores de Música Automática, creada el 1978 por John Bischoff, Tim Perkis i Jim Horton. Esta “banda de músicos” consistia en una red interactiva de ordenadores semiautónomos capaces de generar sonidos y comunicarse entre ellos. Las actuaciones eran improvisadas, sin partitura ni jerarquía de ningún tipo. Aun con las limitaciones técnicas de la época, en la Liga ya se vislumbraban muchos de los problemas potenciales de esta nueva forma de hacer música. El exceso de virtuosismo del ordenador, o el rol que deben asumir los intérpretes y compositores ya generaban discrepancias en la comunidad.

Del 1986 al 1997, el Hub (John Bischoff, Tim Perkis, Chris Brown, Scot Gresham-Lancaster, Mark Trayle i Phil Stone) continua con las experiencias iniciadas por la Liga. Con el cambio de milenio, la potencia de los dispositivos portátiles ya permite el procesado del sonido en tiempo real y se crean las primeras orquestas de portátiles, como la Laptop Orchestra de Philippe Chatelain en 2002.

Actualmente, hay un número interesante de orquestas de portátiles, especialmente en Europa y Estados Unidos. Tambien se ha creado una asociación internacional para este tipo de formaciones, IALO, y se está empezando a recopilar una base de datos de “networked music”.

Las dimensiones de estas formaciones suelen ser modestas, de unos 6 o más miembros. La Princeton Laptop Orchestra (PLOrk), creada el año 2006 por Dan Trueman i Perry Cook, y dos años más tarde la Stanford Laptop Orchestra (SLOrk), fundada por Ge Wang al Stanford Center for Computer Research and Acoustics (CCRMA) suponen un nuevo paradigma para este tipo de formaciones, con dimensiones de 15 a 25 miembros.

La Orquesta de Portátiles de la ESMUC

Desde su presentación pública en junio de 2008, se ha querido que la Orquesta de Portátiles sea una espacio abierto a sonólogos, compositores e intérpretes, tanto profesores como estudiantes. Pero también se extiende a ingenieros y programadores, y a toda la comunidad musical en general. La Orquesta de Portátiles de la ESMUC está abierta a todo el mundo.

Proponer una orquesta de estas características implica asumir una serie de retos nunca planteados en las agrupaciones tradicionales. No hay repertorio, hay que fabricarse los propios instrumentos y aprender a tocarlos, y por encima de todo, hay que replantear que se entiende por orquestra y cuál es el papel de los intérpretes y los ordenadores.

Otro de los retos planteados por la orquesta es la limitación de interfícies de entrada y salida que ofrece un ordenador, reducidas a un teclado, pantalla y mouse. Comparados con la sutileza en el control que podemos ejercer sobre un intrumento tradicional, el Laptop es muy pobre. Otra limitación grave es la poténcia máxima que puede radiar el instrumento (portátil), requiriendo una amplificación externa en la matoria de casos. Y finalmente, otro problema detectado es la ausencia de códigos de comunicación entre los intérpretes y el público. Puesto que el ordenador es una herramienta pensada para el trabajo de oficina, el espectador hecha de menos unos códigos teatrales y de gestualidad típicos de las actuaciones en directo.

El repertorio

Las primeras obras se planteaban como homenajes a clásicos de la música procesual y minimalista de la New York School, como por ejemplo, Reich on Reich, una versión de Pendulum Music de Steve Reich, donde dos micrófonos pendulan sobre unos altavoces en el suelo, produciendose acoples periódicos que son procesados por ordenadores, modificando la realimentación y recreando un patrón melódico de la obra Electric Guitar Phase, del mismo compositor.

Otras piezas del repertorio se basan en el Live-Coding, o programación en directo, que consiste en la generación y modificación de patrones melódicos repetitivos modificando las líneas de código durante la actuación. Al trío para marimba, violín y theremin, ofrecido al concierto Phonos de junio de 2010, se combina el live-coding con la interpretación de instrumentos robotizados (violín mecánico de Joan Vallbé y Theremin robótico de Quim Llimona).

Otra obra procesual reinterpretada es el Poema por 100 metrónomos de G. Ligeti, presentada al Sound and Music Computing Conference, el 2009 en Porto, donde cuatro intérpretes controlaban con Wiimotes hasta cuatrocientos metrónomos virtuales, de acuerdo con las instrucciones del director.

Finalmente, y siguiendo con la idea de obra procesual, desde 2011 la Orquesta de Portátiles va evolucionando la obra US19337, “La Roda”. Esta se basa en el juego del teléfono como metáfora de la poca consciencia de la comunicación interpersonal. En este contexto, los ordenadores se conectan formando un bucle cerrado de manera que la salida de audio de un ordenador se conecta a la entrada del siguiente. El director decide que sonidos inyecta a “La Roda” y cada intérprete le aplica un efecto en concreto cada vez que le llega el turno. Esta pieza se ha interpretado en distintos escenarios, incluyendo el Sónar o el Festival de Música Universitaria de Belfort, entre otros.

Un camino abierto

Como agrupación instrumental, la Orquesta de Portátiles de la ESMUC quiere ampliar el repertorio siguiendo la línea actual, con obras comisionadas y reinterpretando clásicos de la música electroacústica.

Aun así, la propia existencia de la orquesta implica una tarea continua de investigación en distintas líneas, como la maximización de la comunicación e interacción entre los músicos y el público, el uso de otros recursos artísticos como la especialización, entre otros. Los primeros resultados ya han sido publicados en el congreso New Interfaces for Musical Expression, en 2011.

En estas líneas de investigación tambien se hace hincapié en las nuevas oportunidades que se nos presentan gracias a la alta conectividad de dispositivos móbiles, ya no sólo con ordenadores portátiles. Esto implica un nuevo paradigma al pensar la música que va más allá de la tecnología específica. La experiencia de la UOC en el uso de tecnologías móbiles y virtuales son el complemento perfecto para un proyecto musical de estas dimensiones. Esperemos que este artículo sea el primer paso hacia una larga colaboración en las distintas líneas de investigación.