Universitat Oberta de Catalunya

Hacer música para multimedia

Bagaje musical

Llevo haciendo música desde los años 80. En esa época fui miembro de algunos grupos de la “nueva ola” que hubo en España, con la llegada de las compañías de discos independientes, en lo que significó una mini revolución con la aparición de estilos más o menos pop, punk y demás tendencias. Había un espíritu compartido de hacerlo tú mismo y de relación estrecha entre los diferentes roles como narradores, músicos, artistas plásticos, periodistas, etc., al margen de las multinacionales y grandes empresas.

Participé como guitarrista y compositor de las canciones de mis grupos, así como en aspectos tecnológicos como la producción en los conciertos y en los estudios de grabación. Uno de esos grupos quedó registrado en un L.P. de vinilo (Cómo Huele – Romances y Aventuras – 1984 – Ganga Records), y en otro L.P. recopilatorio de grupos de Bilbao aparecí en dos formaciones distintas, con el mismo Cómo Huele y como Médanos de Singapur. (Varios – Sintonia Independiente – Discos Suicidas 1983).

Ya en Barcelona, en 1987 fui guitarrista de un nuevo grupo llamado Virus23, de estilo tecno industrial y basado en la narrativa de William Borroughs, así como compositor, utilizando un ordenador Commodore 64 y un sampler como instrumentos para producir sonidos y secuencias.

Sin dejar nunca de tener contacto con la tecnología musical -y habiendo realizado alguna pequeña colaboración discográfica esporádica creando bandas sonoras para vídeos de promoción-, volví a la actividad con la llegada popular de Internet, fundando BH Project en 1997. El objetivo era poner en la red muchos de los materiales sonoros que tenía almacenados, y crear nuevos proyectos e interrelaciones con otros músicos. Gracias al nacimiento del mp3 estas relaciones con público y otros autores de la red aumentaron.

El hito que más recuerdo es la entrega postal de 100 copias en CD-R del primer trabajo “Lesson 5”, que envié gratis a la gente que se interesó a través de la red. Hasta ese momento la preparación técnica y teórica era autodidacta, excepto en la formación como guitarrista. Por eso, atraído por la multimedia en general y después de algún curso especializado en Internet, comienzo con los estudios de Graduado Multimedia.

Algunos trabajos sonoros de BH Project se han publicado asimismo en recopilatorios de música electrónica como Break and Beat sessions, Músicas del amanecer o Diez Mares, aparte del recopilatorio Cáñamo de Virgin Records.

Cibercultura y música

Estoy interesado en la cultura digital como fuente de inspiración para el desarrollo de contenidos (comunicaciones, net.art, mp3, músicas especiales), así como en sus métodos de trabajo (tratamientos digitales, el píxel, el error, el estado de la tecnología). Claro que existe una parte de ella con la que me haya podido sentir más atraído, aunque esto pueda variar, como pueden ser el ciberpunk y la música industrial vistos con actitud observadora.

De este ámbito han surgido por ejemplo las colaboraciones con los actuales Santo File (David Casacuberta y Marco Bellonzi), fundadores de la revista de cibercultura Globaldrome, más tarde convertida en e-zine. BH Project como actividad musical estuvo durante algún tiempo integrado en globaldrome.org. La relación con Marco Bellonzi existe desde el grupo Virus23.

Asimismo, el desarrollo de mis referentes musicales ha ido a la par con el desarrollo de la cibercultura. Por un lado me he interesado por músicos y guitarristas desde el jazz (Django Reinhard) al post-rock (Tortoise), pasando por compositores como Vangelis, Eno, Mirwais, arreglistas y productores como Fila Brasilia o Basement Jaxx, así como conocidos artistas de los 80 especialmente en las vertientes de new wave, punk, pop (Joy Division, New Order, The Clash, Cabaret Voltaire).

Paralelamente, el desarrollo de mis conocimientos musicales y multimedia me han hecho acercarme a pioneros de la electroacústica (Russolo, Pierre Schaeffer, Varèse, J.Cage), música experimental actual ( Victor Nubla, Antón Ignorant, Pansonic, Boards of Canada), y grupos y organizaciones como Plataforma LTW.

Arquitectura (multimedia) y música

Mi primer contacto con la arquitectura (y primer proyecto realizado como BH Project) comienza con la colaboración en las páginas web y montaje de unos ordenadores con aplicaciones interactivas en la exposición “La ciudad Sostenible” (1997) del CCCB, junto con Elisenda Bonet, arquitecta especialista en nuevos sistemas de representación y en proyectos que relacionan multimedia y arquitectura. Otros trabajos que hemos realizado juntos han sido la exposición “Barcelona 1979 al 2004” (1998), sobre el desarrollo urbanístico de la ciudad, y la web de la Cátedra de Estética y Composición de la UPC (2001).

En esos casos se trataba de proyectos en HMTL para web y exposición sin sonido, y mi labor fue la de ayudante programador web y técnico en la instalación de software. Estos proyectos iniciales dieron paso a experimentos sonoros como el proyecto libre “Melnikov Series” (1998), presentación audiovisual experimental e interactiva en Macromedia Flash que representaba la casa “Melnikov” con una banda sonora de audio.

Más tarde he puesto música a una animación del tren de alta velocidad, dirigida asimismo por Elisenda Bonet, y he trabajado en la integración y composición de sonidos para el CD-ROM “Tangramville” (2004), una iniciativa del COAC dentro del proyecto europeo Culture 2000 para explicar la arquitectura a los niños.

La última colaboración realizada respecto a arquitectura digital ha sido el diseño web de la exposición Barcelona in Progress para el Fórum 2004.

Multimedia y música

Tras la instalación audiovisual que supuso Criptosónica para Sónar Extra (ver Mosaic nº 31) me he interesado por la experimentación sonora y la actuación en directo, cuyo resultado es Time Stretching.

Este proyecto abre una nueva línea de investigación para BH Project, donde tanto el sonido como la imagen son animados, buscando su límite temporal hasta distorsionar su sentido narrativo.

El tiempo da un nuevo sentido a la imagen y al sonido, al contrario del cine y la televisión, donde el flujo narrativo generalmente hace perder de vista a ambos. Son micronarraciones sonoro-visuales donde el espectador se enfrenta a una relación espacio-tiempo deformada.

La metodología utilizada es la repetición de loops, la magnificación de los errores encontrados tanto en los procesos de tratamiento de audio como de vídeo, y el sometimiento a un proceso del efecto “time stretching”, que permite estirar o encoger un fragmento de audio o vídeo haciendo que un mismo material ocupe un tiempo diferente al original, normalmente múltiplo del mismo.

Los sonidos provienen de ruidos de síntesis, sampleado de diversas fuentes y loops de música de nuevas tendencias electrónicas. Las imágenes base provienen de recuerdos personales, elementos de la naturaleza como insectos en acción, mezclados con grafismos animados que conforman espacios rizados, y material proveniente de renders de representaciones arquitectónicas como fuentes ideales para redefinir nuevos espacios.

Arquitectura, multimedia y música. Similitudes y diferencias.

BH Project ha desarrollado proyectos de arquitectura/ multimedia/ música diferenciables según el método de trabajo. (En el caso 1 son encargos realizados para terceros, mientras que los casos 2 y 3 son propuestas propias con el fin de experimentar):

  1. Clásico. Partiendo de un proyecto multimedia se realiza a posteriori la banda sonora, música o sonidos considerados oportunos. Ejemplos: web del TAV, Tamgramville, El Pou (propuesta paisajística para la semana de Girona).
  2. Crecimiento y relación bidireccional. Proyectos en los que multimedia y música se preparan y realimentan en todas sus fases. Ejemplo: Melnikov Series.
  3. El concepto utilizado en el proyecto musical sirve también para la creación de las animaciones o espacios virtuales. Ejemplos: Criptosónica, Time Stretching.

Recursos tecnológicos para multimedia y música

La tecnología musical es apasionante por su riqueza y posibilidades, y más en los últimos años, que han permitido el auge del “Home Studio” como herramienta central para cualquier persona interesada.

Muchos de los efectos que puede producir cualquier software actual de audio, en versiones simples y al alcance de cualquiera por su reducido precio (a veces incluso freeware), no eran posibles hace unos años sino alquilando unos estudios de grabación.

Un ejemplo: en una de las sesiones de grabación que asistí en 1984 alquilamos para la producción un compresor DBX para realizar las mezclas, debido a su elevado precio. Más paradigmático es el caso de los excitadores aurales, que la compañía Aphex sólo alquilaba y no ponía a la venta. Este mismo año APHEX ha desarrollado un plug-in para incorporar a los principales softwares, y cuyo precio, aunque caro, no es desorbitado.

La parte central de mi trabajo en el “Home Studio” es por supuesto un ordenador -en mi caso un PC-, y después una serie de instrumentos electrónicos más clásicos como sintetizadores y cajas de ritmos.

Una gran parte de profesionales o músicos utiliza los Mac para producción y edición musical, pero yo siempre he utilizado PC con Windows por motivos profesionales y por la UOC. De todas formas muchos de los programas están disponibles para ambas plataformas. He intentado utilizar otros sistemas operativos, como Linux, pero después de algún problema y la falta de software he pospuesto el intento para más adelante.

Respecto a los programas usados, podría dividirlos entre secuenciadores y grabación multipista; secuencia y composición basada en loops; edición, efectos y pasterización y software complementario (generalmente demos y freeware).

He utilizado alguna vez secuenciadores como Cubase o Protools, aunque los programas en loops los han desplazado, sobretodo desde el momento en que éstos facilitan también la secuenciación. También me gusta utilizar otra forma de secuenciación más clásica mediante un sintetizador externo.

Para la secuencia y tratamiento de loops utilizo Ableton Live, una herramienta que a mi juicio potencia bastante la creatividad. Para la edición, efectos y masterización utilizo Sound Forge, aunque desplazado también con las posibilidades que ofrece Live.

Finalmente, un aspecto muy importante son todas aquellas demos, plug-ins, softwares libres o desarrollos especiales que a menudo me gusta probar, y si se da el caso introduzco arreglos con estas herramientas en mi trabajo. Por ejemplo, existe toda una serie de herramientas inclasificables facilitadas por IXI Software desarrolladas con Macromedia Director. También podría incluir en este grupo el desarrollo propio que preparé para Criptosónica.

Uno de mis últimos descubrimientos ha sido el programa Modplug Tracker, basado en los clásicos trackers del Commodore Amiga, pero con la potencia de los ordenadores actuales, y que resulta muy sencillo de manejar. Otro lugar interesante donde obtener plugins de software libre para el tratamiento sonoro es Elogoxa.

En mi forma de trabajar se incluyen los instrumentos y hardware tradicionales, donde todavía impera la conectividad MIDI. Entre estos destaco el uso del sampler, los sintetizadores, y para el tratamiento final del sonido utilizo por ejemplo un comprensor de tecnología de válvulas. Para la entrada de datos utilizo, además de algún teclado, una guitarra MIDI. El uso de instrumentos “hardware” es muy útil para poder liberar al ordenador de parte de trabajo, y porque es más “cálido” apretar y retorcer botones.

Imágenes de "Time Stretching"

Imágenes de “Time Stretching”

Imágenes de "Time Stretching"

Imágenes de “Time Stretching”

Imágenes de "Time Stretching"

Imágenes de “Time Stretching”

Imágenes de "Time Stretching"

Imágenes de “Time Stretching”

Criptosónica BH Project

Criptosónica BH Project

Spot Sonoro desarrollado en una Taller del GMMD

Spot Sonoro desarrollado en una Taller del GMMD


Cita recomendada: MACULET, Javier. Hacer música para multimedia. Mosaic [en línea], noviembre 2004, no. 32. ISSN: 1696-3296. DOI: https://doi.org/10.7238/m.n32.0426.