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Antiguos dilemas para nuevos medios
18/01/2002
A lo largo de la historia del diseño,
la polaridad forma-función ha sido una de las referencias
fundamentales en el establecimiento de debates que han propiciado
la evolución del lenguaje gráfico. El diseño
de interfaces, como área de aparición relativamente
reciente, no escapa a esta disyuntiva.
La defensa de la funcionalidad se encuentra representada por los
teóricos de la usabilidad - con Jakob Nielsen al frente -,
que defienden la tesis de que la máxima prioridad del usuario
consiste en llegar a la información que necesita de la manera
más rápida y sencilla posible. En este sentido, el
principio fundamental consiste en disminuir al límite el
número de acciones que el usuario debe ejecutar para alcanzar
un objetivo, indicándole claramente dónde se localiza
éste, y proporcionándole un buen diseño de
ruta que impida pérdidas de orientación. Es imprescindible
establecer una estructura de interacción óptima, cuestión
que se prioriza por encima de cualquier otro factor, incluyendo
el diseño de gráficos, la inclusión de secuencias
de audio, o la integración de animaciones. Si algo no es
útil, no aparece.
En el otro extremo se encuentran quienes defienden la capacidad
de los sistemas interactivos como fuente de nuevas experiencias.
Los nuevos media se conciben como territorio escasamente explorado
del que pueden surgir recursos inéditos para despertar emociones,
ya no en el espectador de los soportes tradicionales, sino en la
nueva figura del usuario. Cuando éste realiza una acción,
¿quiere limitarse a llegar a un punto determinado, o espera
algo más?.
Esta postura puede generar una tensión incompatible con
los límites establecidos por los recursos técnicos
actualmente disponibles, y saber sacar buen partido de ella supone
todo un desafío: al fin y al cabo, si una web tarda demasiado
tiempo en cargar, deja de ser emocionante, simplemente porque nadie
esperará a descubrir lo que se esconde detrás del
eterno mensaje "Cargando..."
Los defensores de un enfoque experimental, preferentemente basado
en la capacidad de la imagen y de la integración de medios
para provocar procesos no meramente racionales en el usuario, suelen
reunirse actualmente en un grupo de sitios web no comerciales interrelacionados
(surfstation, k10k, etc.), no aptos para devotos de la usabilidad,
y desde los que se han establecido comunidades virtuales en las
que confluyen quienes están interesados en intercambiar experiencias
relacionadas con el nuevo lenguaje.
No obstante, incluso los autores que forman parte de estas comunidades,
suelen autolimitarse cuando trabajan en producciones comerciales,
de manera que existe un movimiento de tímido goteo de lo
experimental hacia lo usable que parece ser, por el momento, el
mejor camino para ampliar los límites impuestos por una subordinación
extrema a la funcionalidad.
Las capacidades de la tecnología que soporta los nuevos media
son limitadas, y la mayoría de usuarios están todavía
entrenándose como tales. No obstante, debemos cuestionarnos
si es ésta razón suficiente para justificar una homogeneización
del proceso de interacción. La cuestión, en definitiva,
es si el diseñador de interfaces debe adoptar una actitud
paternalista respecto al usuario, o si puede establecerse un equilibrio
forma-función que garantice el derecho del usuario a actuar
como un adulto capaz de proponer y de enfrentarse a nuevos desafíos.
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Antonia
Monjo Palau
ENLACES RELACIONADOS:
Algunos sitios web sobre usabilidad:
www.useit.com
www.interactionarchitect.com
www.patricklynch.net
www.asktog.com
Algunas comunidades de orientación
experimental:
www.surfstation.lu
www.k10k.net
www.db-db.com
www.volumeone.com
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