Universitat Oberta de Catalunya

Enrique Varela

Los que nos dedicamos día a día a este trabajo de facilitar el acceso de TODOS a las tecnologías creemos que el tema va más allá de la semántica.

Mosaic: Como primer paso en una entrevista sobre accesbilidad conviene dejar claras las ideas básicas, así que: ¿cómo defines el concepto de accesibilidad?

Enrique Varela: Tengo un amigo tetrapléjico que un día queda con una amiga a comer. Es ella quien elige el restaurante y hablan por teléfono:

Él: ¿Dónde es la cita por fin?

Ella: En el Restaurante PACO, de la calle Pajarillos.

Él: ¿Sabes si el restaurante es accesible?

Ella: Sí; el menú del día solo cuesta 4€.

Esto no es, naturalmente, una respuesta. Es más bien un chascarrillo, pero tiene mucho que ver. A veces, a los que nos dedicamos día a día a este trabajo de facilitar el acceso de TODOS a las tecnologías, nos parece que el tema va más allá de la semántica, pero como se ve por el ejemplo, hay mucho camino que andar.

Sería fácil irse a la Wikipedia o a cualquier otra “pedia”, incluida la “Logo”, y buscar definiciones. Yo creo que acceder a todo lo que entre todos nos damos, con nuestro conocimiento compartido, con nuestras experiencias compartidas, con nuestra cultura adquirida, debería ser un derecho y no un privilegio. En cambio, no parece ser así. De forma que accesibilidad en sentido muy amplio, sería el derecho de los integrantes de la sociedad, a participar de forma igualitaria y no excluyente, de los servicios que la misma ha ido poniendo en marcha.

Mosaic: últimamente parece que se no se habla de otra cosa, ¿consideras que es la accesibilidad está en la agenda social de la Red porque es una moda o por el contrario crees que es algo que se va instalando poco a poco en la conciencia colectiva?’

E.V: La pregunta es abierta y la respuesta, necesariamente, tiene que ser igualmente abierta. ¿Está de moda? SÍ. Y eso es bueno. Con el trabajo diario de muchos colectivos de personas, esta cuestión de “caridad”, ha llegado a ser una moda o una cuestión de “calidad”. Los humanos, que somos ciertamente extremistas, hemos pasado de la nada al todo, en tiempo record, pero casi es preferible que estemos de moda, porque así tendremos oportunidad de expresar nuestras necesidades. Estar en el punto de mira de la beneficencia, la caridad o como se la quiera denominar, es ponerse a recibir lo que los demás entiendan de nuestras necesidades. En cambio, aunque sea por moda, poderse expresar facilita que la sociedad adquiera conciencia de que ella en sí misma es diversa y que las personas con diferencias, somos parte de esa diversidad.

La sociología tiene que ver bastante en todo esto. El crecimiento de la población, su envejecimiento, es un hecho más que probado y la esperanza de vida en cada generación es cada vez más alta. Esto significa que vivimos más pero que nuestras necesidades, a medida que crecemos, se multiplican. Son temas, que en una sociedad joven no preocupan, pero que cuando se acerca la madurez y se sabe que la vida será larga, tomamos conciencia de ellos por el bienestar futuro.

Mosaic: Hablemos de sitios web de empresas. No muchas están concienciadas con la necesidad de establecer garantías de accesibilidad en sus sitios web. ¿Cómo se convence a una empresa de esa necesidad? ¿Qué ventajas le reporta cumplir con los criterios de accesibilidad?

E.V: La accesibilidad en la red está comenzando, necesariamente, por la Administración pública que se ha dado unas normas que tiene que cumplir. Así, todos los servicios que puedan considerarse ventanillas están siendo cada vez más accesibles.

En el sector privado la cuestión es diferente. De entrada, no tienen ninguna ley que cumplir. Por tanto, se hace accesible quien así lo quiere y esto no ocurre a menudo, salvo en aquellas empresas o entidades que se han tomado en serio el tema de la Responsabilidad Social Corporativa, o bien en esas otras que se acogen al decreto de “Medidas Alternativas“, toda vez que no incluyen personas con discapacidad en sus plantillas.

La incipiente preocupación de la banca por todo esto puede ser un buen ejemplo de lo segundo.

Mosaic: Además de la responsabilidad como pioneros de la accesiblidad, ¿qué otras labores cree que tiene la Administración Pública en este punto? ¿Qué aspectos deberían reforzar más allá de las iniciativas actuales?

E.V: Claro que hay que concienciarse y mejorar muchos puntos entre otros, unir definitivamente conceptos de usabilidad y accesibilidad que han estado tradicionalmente separados, desconozco por qué tipo de intereses extraños. Una cosa es que la web de un sitio sea accesible, y otra que va muy unida es que siendo así, cuando uno acceda a ella no la entienda, caso típico de la Administración y la jerga que usa, o de ir a comprar un billete de tren, por ejemplo, a una web en la que no hay una sección llamada “taquilla”.

Mosaic: En nuestro país, ¿qué opciones tiene una persona si quiere especializarse en el campo de la accesibilidad?

E.V: Aún no tenemos especialidades ni en la universidad ni en las escuelas de informática. Es uno de los objetivos de la Fundación ONCE que explicaré, el introducir materias de diseño para todos y accesibilidad en los currículos formativos de cualquier carrera que tenga que ver con la informática, la ingeniería de telecomunicaciones, la arquitectura y sus derivados y, diría yo que casi en cualquier carrera, puesto que la accesibilidad y el diseño para todos, son cuestiones transversales.

Mosaic: Trabajas para Technosite, una empresa que depende directamente de la Fundación ONCE. Sería interesante que nos contaras qué esfuerzos para la mejora de la accesibilidad realizar Technosite en particular y cuáles son las líneas de actuación de la ONCE en general.

E.V: Technosite es, en efecto, una de las empresas estratégicas del Grupo Fundosa, creado por la Fundación ONCE a fin de “predicar con el ejemplo”, dando trabajo a personas con diferentes tipos de diversidades funcionales (también llamadas discapacitadas) y demostrar que el empleo de estas personas es rentable económica y socialmente. En Technosite somos más de 100 personas de las que 70 tenemos algún tipo de diversidad funcional. Y estamos compitiendo en el difícil y cambiante mercado de la consultoría informática; el e-business.

Todos los días son para nosotros el “día de la accesibilidad universal” y lo que hacemos es llevar a la práctica los objetivos marcados por la ONCE y su FUNDACIÓN en materia de integración social y laboral, así como asesorar en materia de usabilidad y accesibilidad a la red, a todo aquél que se acerque a nosotros.

Mosaic: La nueva LSSI indica la obligación de la administración de cumplir con los criterios establecidos por el Consorcio de la World Wide Web. ¿Cómo interpreta esta ley? ¿Cree que garantiza el compromiso de establecer accesibilidad a todos los niveles?

E.V: La ley obliga a “ser accesibles de acuerdo a las normas vigentes en cada momento”. El W3C es una referencia indudable; de hecho, Fundación ONCE pertenece a este consorcio. Pero la ley se refiere a las normas en vigor y es una UNE, adaptación de las pautas de accesibilidad del WAI, la referencia en este caso.

¿Cómo interpreto yo la ley? No soy jurista, aunque sí ciudadano, e interpreto que la forma de cumplir las leyes en países de nuestra cultura y particularmente en España, es cuando menos peculiar. La 508 de EE.UU obliga a todo aquel que quiera vender al gobierno (uno de los mayores clientes del mundo) grados satisfactorios de accesibilidad. Pero la ley de corte sajón y la forma de cumplirse es diferente. Aquí solamente podemos soñar con estos grados de legislación y “cumplibilidad”, ahora que está de moda inventar palabras, ejercicio sano si lo hacemos con raíces latinas.

Mosaic: Existen una serie de programas que funcionan como evaluadores automáticos para sitios web que pueden dar lugar a error. ¿Considera lícito que un sitio web coloque la triple A que indica un buen nivel de accesibilidad sólo con haber pasado uno de esos tests? ¿Qué importancia tiene el trabajo humano en la comprobación?

E.V: Considero que los programas de autoevaluación son solamente orientativos. No hemos llegado aún a la inteligencia artificial y estamos lejos de que un programa pueda aplicar criterios inteligentes para evaluar accesibilidad y usabilidad. Una cosa es analizar mecánicamente el HTML y otra, muy diferente, hacerlo con el conjunto de un sitio web.

En cuanto al asunto de las A doble A o triple A o cualquier otro tipo de autocertificación, considero que las pautas 1.0 del WAI, que datan del año 1999, un siglo en la red, tenían este tipo de calificación de forma digamos que promocional, para animar a la sociedad a tener en cuenta estos criterios, que ya inspiraron el invento de la propia web a Sir Timothy Berners-Lee, presidente del W3C y que se fueron “babelizando” a lo largo del tiempo y a medida que cada cual se dedicó a crear sus propias “reglas del juego”, consiguiendo una dispersión de estándares que ha creado la situación actual.

Las pautas que vienen, las 2.0, ya no usarán este sistema y personalmente, con muchos usuarios, no soy en absoluto partidario de la autocertificación, cuestión muy perseguida por la industria a la que muchas veces, demasiadas diría yo, la estandarización parece pararles sus propias líneas de progreso.

El usuario está al final de la cadena pero no se puede hacer nada para el usuario sin contar con él. La red, la informática, las interfaces, son herramientas y deben adaptarse a los usuarios; nunca al revés.

Desconozco el camino que seguirá la industria y cómo acabará abordándose esta peliaguda cuestión en Europa al menos, pero los sitios públicos, las ventanillas y otros servicios, nunca deberían ser ni auto certificados, ni quedarse en la evaluación simple de un programa como TAW, los validadores del W3C o cualquier otro, sino ser certificados por terceros, no sólo con respecto a las casi extintas pautas WAI del 98 sino con criterios de usabilidad, accesibilidad, sentido común y rigor.